Necesitamos amar y que nos amen. Somos unos hipócritas,
pero forma parte de nuestro instinto de supervivencia. Aparentamos ser felices y fuertes. Aparentamos
tenerlo todo y no necesitar nada. Pero qué pasa cuando llegas a casa, donde
nadie te mira y nadie te juzga. Donde no
hacen falta máscaras. Colgamos la
sonrisa en el perchero. Guardamos la fortaleza en el armarío y echamos a
lavar el optimismo para que vuelva a estar impecable para mañana a primera
hora. Basta de cobardía, ama y pide que te amen. Ignora a quien se niegue a
hacerlo y sigue insistiendo.Soy un electrón. También algo extraterrestre. Acostumbrada a que me salga todo mal. (Soy tan insegura que lo pongo entre paréntesis por si acaso). No, no y no, niego rotundamente ser tan negadora. De piedra o de cemento, a veces bien flojita. Cuando estoy con gente desconocida no sé hablar. Me hacen feliz pequeñas cosas. Me siento más viva que nunca. En algunos años voy a ser contadora.. y voy a contar 1, 2, 3, 4, 5 hasta el infinito.
domingo, 19 de agosto de 2012
Necesitamos amar y que nos amen. Somos unos hipócritas,
pero forma parte de nuestro instinto de supervivencia. Aparentamos ser felices y fuertes. Aparentamos
tenerlo todo y no necesitar nada. Pero qué pasa cuando llegas a casa, donde
nadie te mira y nadie te juzga. Donde no
hacen falta máscaras. Colgamos la
sonrisa en el perchero. Guardamos la fortaleza en el armarío y echamos a
lavar el optimismo para que vuelva a estar impecable para mañana a primera
hora. Basta de cobardía, ama y pide que te amen. Ignora a quien se niegue a
hacerlo y sigue insistiendo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario