miércoles, 12 de diciembre de 2012

No, no intentes disculparte, no juegues a insistir. Las excusas ya existían antes de ti. No, no me mires como antes, no hables en plural. La retórica es tu arma más letal. Voy a pedirte que no vuelvas más, siento que me dueles todavía aquí adentro y que a tu edad sepas bien lo que es romperle el corazón a alguien así. No se puede vivir con tanto veneno, la esperanza que me ha dado amor no me la dio más nadie te juro, no miento. No se puede vivir con tanto veneno, no se puede dedicar al alma a acumular intentos, pesa más la rabia que el cemento 

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