viernes, 31 de agosto de 2012


¡Mírame, mírate!
¡Acércate!
Susúrrame al oído tus palabras más ingeniosas, haz que tu aliento en mi oreja provoque escalofríos, que tus labios causen impulsos involuntarios. Haz que tus palabras me convenzan. Te vendo mi alma a cambio de tu mirada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario